La Tortura en Apremios

 

Sorpresa y consternación, vaya, vaya, es lo que causa el Informe sobre la Tortura de la Comisión Valech en amplios sectores, y apurados salen a condenar los excesos que cometieron algunos desbocados por iniciativa propia, porque no era una Política de Estado del Gobierno de las FFAA., se apuran en aclarar, había un estado de guerra interna, un enemigo interno, y de inmediato recuerdan el caos al cual había llevado el gobierno de la UP al país, lo cual, si bien no justifica esas/estas atrocidades, las explica, y efectivamente explica el malabarismo argumental, esa suerte de esquizofrenia acomodaticia que les permite recurrir una vez más a su placentera e incurable ceguera intelectual, y para ello, “El Mercurio” presuroso desentierra a doble página para uso y abuso a Jaime Guzmán, materia gris de la perversión y el tanatos nacional, en busca de una línea argumental, que tan sólido él, dando una vuelta el aire, pillín, pone la responsabilidad en el contrario, ellos son los responsables de que se les torture (sic). Transcribo: “Esto no quiere decir que sean hechos justificables, pero sí indica que la responsabilidad de su ocurrencia recae en mucho mayor medida en quienes hicieron necesaria la intervención militar” Válame Dios, diría Sancho. Hasta el General Cheyre desestima esa línea argumental por insustancial y feble para los tiempos que corren, y ellos a desestimar al General Cheyre de inmediato, por supuesto. Así nuestra troglodita clase dominante, recurre de inmediato a la historia – la misma que día a día destruyen hasta en la arquitectura de nuestro país – a José Joaquín Prieto, Tocornal al que dan en llamar el “pacificador”, a Portales, a la historia que vienen repitiendo desde que Chile es Chile, consubstancial al fin a la tortura y el crimen (Onas, mapuches, Santa María de Iquique, Ranquil …) En resumen, pocos muy pocos son los que efectivamente se arrepienten porque no tienen ninguna gana de arrepentirse, antes al contrario y por ello, cada tanto la historia, su historia, se repite.

Convengamos entonces que, para nadie es una sorpresa lo que el informe describe sobre torturas, nada que no supiéramos, nada que nuestra sociedad ignorara, pero una cosa es hacerlo de propia mano y otra, muy otra, aplaudir desde la platea, que es lo que acostumbra la troglo chilensis también, como nos recuerda Dalton Trumbo en la novela “La noche del Uro” que describe la historia de una nazi llamado Grieben, comandante del campo de concentración de Auschwitz y de la cual transcribimos un párrafo:

“Vivo solo, y cuando voy a la plaza del mercado, camino solitario. Me saludan cuando paso, aunque, por supuesto, no lo desean. Secretamente quisieran que hubiera escogido otro pueblo para pasar mis últimos años. Mi existencia les recuerda todo lo que fingieron no saber, lo que ahora fingen haber olvidado.

“La soledad es un peso difícil de llevar cuando se envejece y sufro por ello. Por el hecho es que siempre he sufrido, como deben sufrir los hombres que intenten limpiar el mundo, y soportado el dolor sin quejarme, como una persona decente. Ni siquiera ahora me quejo, sino interiormente y para mí mismo, y sólo del silencio de la noche y de la espantosa frialdad de mi lecho. Sufriendo solo, he aprendido a entender mejor que ellos por qué mis con ciudadanos se portan conmigo como lo hacen: les recuerdo la verdad sobre sí mismos y eso nadie puede soportarlo

“Soy su muda voz colectiva, la espada que tanto desearon, dirigieron y aplaudieron. Aquello que pasivamente desearon, yo lo hice. Logré lo que sólo se atrevieron a soñar. Lo que secretamente imaginaron lo hice realidad. Y ahora que ha sido destruido y se considera sucio todo aquello que desearon y obtuvieron, no soportan la vista de un hombre, de un compatriota de Franconia, de un alemán que entregó su alma por ellos en medio de una atroz batalla perdida”

Por ello es tan difícil establecer sobre el tema un criterio de reencuentro y de verdad, porque quien participó activamente en la tortura, puede muy bien llegar incluso a arrepentirse, ya que perdió casi tanto como su víctima; pero quien aplaudía a sabiendas y cuyos objetivos eran otros, no la tortura en sí misma, sino objetivos como disciplinar la fuerza de trabajo, bajarles el moño a los rebeldes como se dice y hacerse de la riqueza nacional, para ellos, la tortura era tan sólo un vehículo que, finalmente encubre el verdadero objetivo, que es parte integrante del todo y, neoliberalismo de por medio, jamás lo van a reconocer. ¿Perdón? Hasta podrían llegar a pedir perdón. Desde la victoria y el poder como hoy se conoce, si se separa una cosa de la otra, la riqueza obtenida de la tortura, y no se amenaza el modelo, no es ni complicado ni difícil hacerlo, y por ello, es probable que pronto veamos estos gestos. Serán palabras, palabras, porque finalmente es el Estado quien se hace cargo de las reparaciones y una Fundación al efecto, nacida de entre estos lobos, llevaría el signo intrínseco de la perversidad.

Dalton Trumbo, en “La noche del Uro” decía así:

“Pertenecen a ese insondable sumidero de conformidad alemana que todo lo acepta y todo lo niega, según de donde sople el viento. Fueron felices apresurándose a comprar casas, tiendas y fábricas arianizadas cuando se pusieron en venta. Bailaron de alegría al recibir perfumes y medias de seda de París, pieles de Polonia, caviar e íconos dorados de Rusia, y para aliviar los inviernos, cargamentos de zapatos, abrigos, vestidos, ropa interior y juguetes judíos, provenientes de los depósitos de los campos de concentración de las SS ¿De dónde piensan que venían esos lujos? No lo saben. Son vagos sobre eso, como lo son acerca de mi identidad e incluso mi existencia cuando atravieso la plaza en un día de mercado”

Por todo esto, por la prisa y sobriedad de nuestro primer mandatario, cabe no hacerse muchas ilusiones, poner el acento sobretodo y más bien en la reparación de los torturados. Entendiendo que no hay dinero que pague, preguntarse igualmente cuánto de los trece millones de dólares donará Daniel López al Estado para la reparación de las víctimas…y el resto: ¿Teléfonos, Gas, Agua, Seguros, Bancos, AFP…etc. etc.? 

El daño causado es irreparable, los seres humanos que aquí se han destruido, se han destruido en toda la tierra, y este gesto mínimo de reconocimiento social de esta vergüenza, podría ser un primer paso democrático de sanación, no sólo de las víctimas, sino del cuerpo social chileno que también lleva grabado en el cuerpo y su postura el abuso y la arbitrariedad, si por un instante, en vez de obtener ventajas políticas o buenas explicaciones, nos ponemos en su lugar, solos, con la vista vendada, sin saber qué día es ni donde estás:

¿Qué pasa contigo cuándo te viola uno?

¿Y cuándo te violan varios?

¿Y cuándo te viola un pastor alemán?

¿Y cuándo te arrancan los dientes y las uñas?

¿Y cuándo te ponen corriente en los senos y el clítoris?

¿Y cuándo te hacen comer mierda de un baño?

¿Y cuándo te meten botellas por el ano?

¿Y cuándo te meten ratones por la vagina?

¿Y cuándo te quiebran un brazo?

¿Y cuándo te quiebran la siquis?

¿Qué pasa contigo?

¿Cómo vuelves a mirarte a ti mismo y al resto de la humanidad?

 

Treinta y cinco mil testimonios. Los que se atrevieron. A ellos, y a los miles que por vergüenza callan y callarán, el más profundo respeto, ese algo que ha muerto en ellos ha muerto también en nosotros, silencio, ese algo escucha crecer las margaritas.

Bartleby.