Entrevista El Mostrador 

 

  1. ¿A qué atribuye el quiebre de la mesa entre los gremios y el Ministerio?

No hablaría de quiebre porque no refleja estrictamente lo ocurrido, porque no es que nos encontremos ante posiciones antagónicas y encontradas, sino, y por eso tal vez peor, que las reuniones son casi plácidas, la autoridad y los funcionarios escuchan, se toma nota y luego no ocurre nada, y eso se repite una y otra vez. Luego se toman decisiones como si nada hubiera ocurrido, nada, siguiendo la misma normativa anterior a la pandemia y a sus restricciones, es decir, como si las reuniones no se hubieren llevado a efecto y las proposiciones de los gremios tampoco existieran. Muy raro, entonces antes que quiebre, asistir a reuniones lleva a pensar para qué, ¿para legitimar una estrategia?

Da la idea de que la autoridad ministerial de cultura se atiene a una instrucción superior.

 

En estas condiciones, los gremios de la cultura entendemos entonces que no se nos escucha.



  1. ¿Cómo evalúa la actuación del Ministerio durante la pandemia respecto de los actores del mundo cultural, en particular de Consuelo Valdés? ¿Por qué cree que no asistió a ninguna de las cuatro reuniones intersectoriales?

Creo que en parte lo respondí en la pregunta anterior, el Ministerio sin duda ha estado presente, ha convocado a los gremios y actores de la cultura, pero el problema es el resultado, se conversa y se conversa, se propone y se propone, y nada de lo propuesto se puede llevar a cabo, entonces para qué.

La Ministra Consuelo Valdés una señora, una verdadera señora, en el viejo sentido del término, intuyo y creo, llena de buenas intenciones, pero que en esta selva neoliberal en desgracia no la escuchan, ni se hace escuchar, pareciera que, ante los leones neoliberales obsesionados con la economía y para los cuales la cultura (salvo raras excepciones) es descarte, un lastre que les quedó del Chile republicano y con el cual deben cargar como un karma sobre sus bolsillos, y que no están dispuestos a “derrochar” en cultura, no la consideran, y finalmente a la ministra no le queda más que el silencio.

 

  1. ¿Cómo interpreta la nula mención de la cultura en la Cuenta Pública por parte del presidente Sebastián Piñera?

No es de extrañar ya que, a lo largo de lo que se le conoce, ha demostrado que sus preferencias son muy otras, incluso desafección por la cultura en la falta de prolijidad cada vez que ha querido citar algún verso o poema, entonces que no la mencione siquiera, lo más probable es porque no la conoce. Y ahí no hay nada que hacer, sólo esperar un nuevo mandatario.

 

Además, muchos de los feroces gurúes del neoliberalismo que lo respaldan y acompañan, resultan ser de estrechas entendederas fuera del sube y baja de las acciones y de las tasas de retorno interno.